El dia del Senor! Mayo 28, 2007
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Pablo Enseñó a los Gentiles Durante el Sábado
Si Pablo deseaba proclamar que el día de adoración, en verdad, había sido cambiado del séptimo día hacia el primer día de la semana, él muy aseguradamente lo hubiese hecho en la siguiente ocasión. Lo siguiente en el libro de Hechos refuta la alegación que el sábado era solamente para los judíos y el domingo era supuestamente el nuevo día de adoración para los Gentiles: “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un sábado y se sentaron” (Hechos 13:14). Después de haberle predicado sobre Jesucristo, muchos de los judíos fueron ofendidos. Sin embargo, algunos de los judíos y la mayoría de los Gentiles querían escuchar más sobre el evangelio de Jesucristo. Nota: “Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente sábado les hablasen de estas cosas. Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente sábado se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios” (Hechos 13:42-45).
Si esto fuera verdad, tal como enseñado por los teólogos y creído por millones de los que van a sus iglesias, que el domingo era para los Gentiles, Pablo ciertamente perdió una tremenda oportunidad para enseñarles sobre el domingo. Él les pudo haber instruido a venir el próximo día, el primer día de la semana, y empezar la observancia del domingo en vez de servicios durante el sábado– ¡pero él no lo hizo!
La Gracia de Dios y Observancia del Sábado Van Mano a Mano
La Gracia de Dios no Elimina la Observancia del Sábado
El apóstol Pablo y Bernabé no le enseñaron a los Gentiles que la gracia de Dios había eliminado la necesidad de obedecer el Cuarto Mandamiento. Sin embargo, ¡ellos fueron enseñados a continuar en la gracia de Dios con observancia del sábado! Ya que esto es un asunto muy importante, y las Escrituras claramente revelan que Pablo no enseñó la observancia del domingo [el primer día de la semana], necesita ser repetido: Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente sábado [no el próximo día, domingo--sino el próximo sábado], se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.”
Esto es increíble, porque el cristianismo de este mundo enseña que si uno observa el santo sábado de Dios que él o ella ha caído de la gracia de Dios. Pero esto no es cierto. De hecho, ¡de estas escrituras podemos ver que Pablo enseñó que la gracia de Dios y observancia del sábado van mano a mano! ¡La gracia de Dios no le da a cualquiera licencia para rechazar el sábado semanal del séptimo día y reemplazarlo con el domingo! Sin embargo, ¡la mayoría de los ministros que observan el domingo hacen la declaración falsa que es a través de la gracia de Dios que ellos tienen la autoridad de rechazar el sábado y proclamar el domingo como el día del Señor! ¡Eso es una mentira! ¡Las verdaderas enseñanzas del apóstol Pablo fue que para poder permanecer en la gracia de Dios, los Gentiles tenían que observar el sábado–no el domingo!
En su epístola hacia los Romanos, el apóstol Pablo enseñó que la gracia establece la ley. Nota: “Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncision. ¿Luego por la fe invalidamos la ley? ¡EN NINGUNA MANERA! ¡Sino que confirmamos la ley! (Romanos 3:30-31).
De nuevo, Pablo lo hace absolutamente claro que el cristiano no puede continuar en el pecado, quebrantado los mandamientos de Dios– incluyendo el Cuarto Mandamiento. Él no deja duda. Nota: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? ¡EN NINGUNA MANERA! Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto [a través del bautismo], ha sido justificado del pecado” (Romanos 6:1-7).
Cuando comprendemos completamente las Escrituras del Nuevo Testamento, no hay ni una indicación que los apóstoles de Jesucristo, incluyendo a Pablo, quien era el apóstol hacia los Gentiles, enseñó nada con respecto la observancia del domingo. En ningún tiempo ellos enseñaron que el domingo reemplazaría el sábado del séptimo día. Por el libro entero de los Hechos, y en las escrituras de los apóstoles, el sábado es apoyado como el día de adoración.
Cuando el apóstol Pablo llegó a Corintios, él enseñó cada sábado por un año y medio. “Y discutía en las sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y a griegos. Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo. Pero oponiéndose y blasfemando éstos, les dijo, sacudiéndose los vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los gentiles.”
“Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga. Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados. Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad. Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.” (Hechos 18:4-11).
De nuevo vemos que Pablo se dirigió hacia los Gentiles, Él no instituyó la observancia del domingo. Tampoco nunca enseñó que el domingo era el día semanal de adoración para los Gentiles.
Si Uno Quebranta Uno de los Mandamientos, Eres Culpable de Quebrantarlos Todos
El mandamiento mayor que es rechazado por el cristianismo de este mundo, es el Cuarto Mandamiento. Sí, tan raro como aparezca, aquellos que rechazan este mandamiento profesaran que guardan los otros mandamientos y declararán que ellos están haciendo la voluntad de Dios. Pero el apóstol Santiago declara que quebrantado aún unos de los mandamientos de Dios es pecado, y trae la misma condenación que quebrantandolos todos.
En su epístola, Santiago demuestra que las enseñanzas de Jesús con respecto el espíritu de la ley no eliminó la necesidad de obedecer en la letra de la ley. Santiago explica que la orden de Jesús a “amar a tu prójimo como a ti mismo” requiere obediencia hacia los mandamientos de Dios. Santiago específicamente se refiere al Sexto y Séptimo mandamientos, y lo hace muy claro que quebrantar cualquiera de los mandamientos de Dios es pecado. “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. Porque cualquiera que guarde toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No mataras. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad” (Santiago 2:8-12).
Lo mismo se aplica al mandamiento con respecto al sábado de Dios, para santificar el sábado del séptimo día. Vamos a examinar la Palabra de Dios: “Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porqué en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó” (Éxodo 20:8-11).
En ningún lugar en la Biblia entera, encontramos un versículo que cambia el día de reposo y adoración, el séptimo día de la semana, sábado, hacia el primer día de la semana, domingo. Han visto algunas Escrituras que han sido mal interpretadas para aparentar que el domingo es el día en cual los cristianos deben de adorar. Sin embargo, cuando esas Escrituras son entendidas correctamente e interpretadas, es bastante claro que Jesucristo no cambió el día de sábado de siendo el séptimo día de la semana hacia el primer día de las semana.
Contrario a las enseñanzas de los teólogos modernos, Dios no ordenó la observancia del sábado solamente para los judíos. En el principio Dios creó el día del sábado, santificando el séptimo día como el día semanal de adoración, cuando no había ni un judío en la tierra entera. Los únicos seres humanos en ese tiempo eran Adán y Eva: los progenitores de toda la humanidad. Fue para toda la humanidad que Dios bendijo y santificó el séptimo día, haciéndolo santo: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el séptimo día [el texto original dice, “el sexto día”]la obra que hizo. Y bendijo Dios al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:1-3).
El séptimo día fue santificado en la creación del mundo. Dios estableció ese día como un tiempo de reposo y el día de adoración desde el principio. Él lo santificó, lo bendijo, y descanso durante él, dándole un ejemplo a la humanidad. Por los siglos, la prueba de esto ha sido preservado en el libro de Génesis, unos dos libros de la Ley. Acuérdate de lo que Jesucristo declaro sobre la Ley: “Porque de cierto os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. (Mateo 5:18).
Dios creó el tiempo. En la tierra el tiempo es medido por el movimiento de la tierra en relación hacia los cielos y la tierra. Mientras los cielos y la tierra existen, el sábado del séptimo día no pasará de la Ley. Por consiguiente, el Cuarto Mandamiento todavía está en efecto y es obligatorio de observar sobre toda la humanidad.
Contrario a lo que el cristianismo de este mundo enseña o lo que la gente practiquen, el domingo nunca ha sido ni será el día del Señor. El séptimo día de la semana, o sea sábado, es el sábado del Señor. Jesucristo enfáticamente declaró que Él es el Señor del día sábado: “El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del sábado” (Marcos 2:27-28). Jesús mismo declaro que Él es el Señor del sábado–el séptimo día de la semana. Por lo tanto, el sábado es el día del Señor–no el domingo.
Algunos Eruditos Entienden Que el Sábado Ha de Ser Observado
Muchos teólogos han interpretado incorrectamente la declaración de Jesús que Él es el Señor del sábado diciendo que esto significa que Él estaba abrogando el sábado por Su autoridad. Esta interpretación de las palabras de Jesús es completamente infundado. Entre los eruditos que entienden el verdadero significado estas escrituras, son los escritores de The Anchor Bible Dictionary [El Diccionario de Ancla Bíblico]. Nota lo que ellos han escrito sobre estos versículos: “Varios tiempos Jesús es interpretado haber abrogado o suspendido el mandamiento con respecto al sábado en las en base de controversias traídas por haber curado durante el sábado y otros hechos. Un análisis cuidadoso de estos versículos no da la creencia a esta interpretación. La acción por los discípulos de arrancar espigas durante el sábado es en particular muy importante en este asunto. Jesús hace una declaración fundacional en ese tiempo en una declaración de antitético paralelismo: ‘El sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado’ (Marcos 2:27). El hecho de los discípulos haber arrancado espigas era una violación contra la ley rabínica de halakhah en cual era prohibido a segar, trillar, beldar, y moler durante el sábado (Sábado 7.2). Aquí de nuevo el sábado rabínico halakhah es rechazado, tal como en otros conflictos con respecto al sábado. Jesús reforma el sábado y lo restaura en su lugar correcto tal como diseñado en la creación, donde el sábado fue hecho para toda la humanidad y no específicamente para Israel, tal como declarado por el judaísmo normativo. …“El Hijo del Hombre es aun Señor del sábado” (Marcos 2:28; Mateo 12:8; Lucas 6:5), indica que el sábado halakhah instituido por hombres no gobierna el sábado, sino que el Hijo del Hombre como el Señor determina el verdadero significado del sábado. Las actividades de Jesús durante sábado ni son provocaciones dañinas ni protestas contra las restricciones legales rabínicas, sino son partes de la proclamación esencial de la unión del reino de Dios en cual el hombre es enseñado el significado original del sábado como el ‘día del Señor’ semanal en cual Dios manifiesta su curación y gobernación sobre el hombre” [El Diccionario de Ancla Bíblico, Volumen.5 páginas 854-55].
Todavía Existe La Observancia del Sábado Para el Pueblo de Dios
Tal como estos eruditos demuestran, los libros del Evangelio no soporta la creencia popular que Jesús abolió el sábado. Sin embargo, como el Señor del sábado, Él enseñó el verdadero significado del sábado y dio un ejemplo para su observancia correcta. Sus apóstoles continuaron a guardar el sábado y enseñaron a los primeros creyentes que lo guardaran, tal como la epístola de Pablo hacia los Hebreos claramente demuestra. El apóstol Pablo escribió esta epístola entre 62-65 d.C, más de treinta años después de la fundación de la iglesia del Nuevo Testamento. En su epístola, Pablo lo hace absolutamente claro que el sábado del séptimo día no había sido abolido. En ese tiempo, existían falsos ministros que estaban enseñando que el domingo, el primer día de la semana, había reemplazado el sábado. Para oponerse a estas enseñanzas, Pablo le dio una advertencia fuerte a los hermanos que rechazar el sábado y aceptar el domingo era un pecado, tal como los hijos de Israel se rebelaron contra Dios en el desierto.
Crealo o no, el Nuevo Testamento demuestra que guardar el sábado y entrando en el Reino de Dios van mano a mano. La comparación entre los Israelitas no entrando a la tierra prometida–simbólico del venidero Reino de Dios– por causa de su desobediencia del mandamiento con respecto al sábado, es dado a los que profesan ser cristianos cuales no entrarán en el Reino de Dios por su incredulidad y quebrantar el sábado. Nota:
“Porque en cierto lugar digo así del séptimo día: Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determinada un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios” (Hebreos 4:4-9).
Pablo no dice, “Queda un reposo para los judíos.” Él claramente declaró, “Queda un reposo para el pueblo de Dios.” El pueblo de Dios incluye a los Gentiles igualmente a los judíos (I Pedro 2:10 y Efesios 2:11-13).
Muchos ministros y teólogos han aplicado el significado contrario a Hebreos 4:9. Ellos completamente han mal interpretado la Versión Reina-Valera 1960 en este versículo, que dice, “Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.” Ellos enseñan que los cristianos no están obligados a observar el sábado por qué Jesucristo les ha dado “reposo” por haberlos liberado de guardar los mandamientos y por eso Él “cumplió la ley” para ellos. Como resultado, ellos son dichos que él o ella ha entrado en un “reposo” espiritual del pecado y no tiene que guardar los mandamientos de Dios. Tal razonamiento es completamente falso. Jesús mismo dijo que Él no vino para abrogar o “abolir” las leyes y mandamientos de Dios, sino para cumplirlos. Tampoco Jesucristo guardó cualquier mandamiento para alguien para creer que están liberados de su obligación de guardarlos. Él dio el ejemplo para nosotros–no para forzarnos sino para liberarnos de cometer pecado (I Pedro 2:21-22, I Juan 3:4).
Cuando entendemos el significado del texto Griego, no hay duda que el Nuevo Testamento apoya la autoridad del Cuarto Mandamiento para cristianos hoy. La palabra Griega que es usada en Hebreos 4:9, sabbatismos, que significa “reposo sabático, observancia del sábado” (Arndt & Gingrinch, A Greek-English Lexicon of the New Testament [Arnt & Gingrinch, Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento]).
Esta definición de la palabra Griega sabbatismos es confirmada por otras autoridades históricas: “Las palabras ‘reposo sabático’ es traducido del nombre Griego sabbatismos , [y es] una palabra única en el Nuevo Testamento. Este término también aparece en el Plutarco para la observancia del sábado, y en cuatro escrituras cristianas poste-canónicas que no están dependiente de Hebreos 4:9” (El Diccionario Ancla Bíblico, Volumen 5, P. 856).
La palabra Griega, sabbatismos es un sustantivo. La forma de verbo de la palabra es sabbatizo, que significa “guardar el sábado” (Arndt & Gingrinch, Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento).
Esta definición de Sabbatizo es confirmada por su uso en el Septuaginto, una traducción Griega del Antiguo Testamento que tiene su comienzo en el tercer siglo a.C. Es llamado el Septuaginto, significando “Setenta” porque los primeros cinco libros fueron traducidos por setenta eruditos que eran judíos de habla Griego en Alejandría, Egipto. Los judíos usaban el Septuaginto en las sinagogas por el Imperio Romano entero, y por los judíos de habla Griego y Gentiles convertidos en la iglesia primitiva del Nuevo Testamento. El apóstol Pablo, hace muchas citaciones del Septuaginto en su epístola hacia los Hebreos. Cuando Pablo usó la palabra Griega sabbatismos en Hebreos 4:9, él sabía que el significado de esta palabra era muy bien conocida a los creyentes de habla Griego en su día. La forma de verbo sabbatizo, que fue usado en el Septuaginto era familiar para los judíos de habla Griego y Gentiles de los tiempos del Nuevo Testamento.
El uso del verbo sabbatizo en Levítico 23:32 en el Septuaginto no deja posibilidad para mal entender su significado. El Léxico Griego Inglés del Septuaginto defina a sabbatizo como “guardar el sábado, a reposar” (Lust, Eynickel, Hauspie). La traducción Española de este versículo en la Reina Valera 1960 debe de decir, “Sábado será a vosotros [el Día de Expiación], y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardareis vuestros sábados.”
La frase “guardareis vuestros sábados” es traducido de la frase Griega sabbatieite ta sabbatta,que literalmente significa, “sabatizar los sábados.” La forma del verbo Griego sabbatizo es en la segunda persona plural sabbatieite, que significa, “guardaras.” Ya que el verbo sabatizar, significa “guardar el sábado,” este verbo es un verbo especial que también relata y defina “guardar el sábado, ”para la orden de Dios para el sábado de la tierra cada setenta años. En el Septuaginto entero, el verbo sabbatizo es un nunca usado para definir el “guardar” de cualquier otra cosa. Sin embargo, siempre es usado en relación a el “guardar del sábado” y “guardar del sábado” solamente. La Reina Valera 1960 debe de traducir sabbatieite, de esta manera: “guardareis vuestros sábados.”
No hay dudaque el verboGriego sabbatizo en Levítico 23:32 está refiriéndose a la observancia del sábado. Este significado se aplica igualmente a la forma sustantiva de sabbatismos, que encontramos en la epístola de Pablo hacia los Hebreos. El hecho que Pablo usó la traducción Septuaginta en su epístola confirmaque el significado la palabra sabbatismos, en Hebreos 4:9, está en acuerdo con el significado de sabbatieite ta sabbata, en Levíticos 23:32. Pablo claramente está apoyando el guardar del sábado, el séptimo día.
El uso de la palabra griega sabbatismos en Hebreos 4:9 contradice la enseñanza que el Cuarto Mandamiento ha sido abolido. Tal como el contexto de este versículo demuestra, la observancia del séptimo día como un día de reposo y adoración es obligatorio para el pueblo de Dios hoy, tal como lo fue para el Israel antiguo. En adición al sábado semanal, los días santos anuales que Dios ordenó, que también son llamados sábados, están incluido en el Cuarto Mandamiento. En la misma manera que verdaderos creyentes están ordenados a guardar el sábado del séptimo día, ellos también están ordenados a observar los días santos anuales de Dios. La iglesia primitiva del Nuevo Testamento guardó los días santos de Dios, tal como determinado por el calendario Hebreo calculado. El apóstol Pablo guardó los días santos y ordenó a los Gentiles convertidos a guardarlos (I Corintios 5:7-8). Ninguno de los apóstoles o los primeros cristianos observaron los días paganos que ahora se llaman la Navidad e Easter (Resurrección en el domingo). Estos días, que originaron en la adoración solar, fueron más luego adoptado hacía el cristianismo, por la influencia de iglesia Romana. Ellas se convirtieron falsas suplentes para los días santos anuales que son ordenados por Dios, tal como el domingo fue un suplente falso para el sábado semanal.
Pablo lleva más allá sus instrucciones, demostrando que tenemos que guardar el sábado o perder salvación. “Porque el que ha entrado en su reposo [guardando el sábado], también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas [cuando el hizo el sábado].
“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo [guardar el sábado, tal como esforzándose entrar en el Reino de Dios], para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el arma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hechos 4:10-12).
¿Qué puede ser más claro? La Palabra Santa de Dios revela que si queremos ser verdaderos cristianos, tenemos que estar amando a Dios el Padre y Jesucristo. Tenemos que estar viviendo por cada palabra de Dios, guardando Sus mandamientos. Así es que vamos a seguir a Jesucristo y las enseñanzas de la Biblia. No hay duda que debemos de estar observando el sábado del séptimo día semanal como el día de adoración y compañerismo.
Sumario
Hemos visto de la Palabra de Dios estas siguientes verdades con respecto al santo sábado del séptimo día de Dios.
1. Dios hizo el sábado del séptimo día como un día de reposo para toda la humanidad desde el principio de la creación.
2. Abraham guardó el sábado.
3. El mandamiento del sábado fue dado a los Israelitas antes del Monte Sinaí.
4. El mandamiento del sábado es el cuarto de los Diez Mandamientos y somos ordenados de tenerlo en mente.
5. Dios es dueño del sábado- es suyo.
6. Jesucristo fue el Creador del sábado.
7. Jesucristo es el Señor del sábado, que significa que el día del Señor es el sábado, no el domingo.
8. Jesucristo observó el sábado y enseñó y curo durante el sábado.
9. Los apóstoles nunca cambiaron el día de adoración hacia el primer día de la semana.
10. El apóstol Pablo enseñó a los Gentiles a observar el sábado.
11. El apóstol Pablo enseñó que la gracia de Dios y el guardar del sábado van mano a mano.
12. La Biblia en ningún lugar enseña que el sábado fue cambiado hacía el domingo.
13. En el Nuevo Testamento, Hebreos 4:9 es una orden directa para los cristianos guardar el sábado hoy en nuestro día.
14. El guardar del sábado es esencial para salvación y es una señal que amamos a Dios y guardamos Sus mandamientos.
Ahora que usted sabe la Verdad Bíblica sobre el sábado del séptimo día semanal, ¿qué vas hacer? ¿Se arrepentirá de su pecado de quebrantar el sábado y verdaderamente seguir el camino de Dios? ¿O no? ¿Demostrará usted su amor para Dios el Padre y Jesucristo por observando el sábado? ¡La decisión es suya!






Amén.
Lastimosamente el enemigo ha inculcado en la mente de varios hermanos a ignorar el verdadero día del Señor, el Shabat (hebreo) , sabatismos o sabatos(griego).
Así ha dicho YHWH Elohim Adonai (Jehová Dios El Señor)
Exo 20:8
(BAD) »Acuérdate del sábado, para consagrarlo.
(BL95) Acuérdate del día del Sábado, para santificarlo.
(BPD) Acuérdate del día sábado para santificarlo.
(DHH) “Acuérdate del sábado, para consagrarlo al Señor.
(JER) Recuerda el día del sábado para santificarlo.
(NVI) “Acuérdate del *sábado, para consagrarlo.
(RV60) Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
(RV95) “Acuérdate del sábado para santificarlo.[10]
(RVA) “Acuérdate del día del sábado para santificarlo.
(Septuaginta) Acuérdate del día sábado para santificarlo;
(SRV) Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:
(SSE) Te acordarás del día del reposo, para santificarlo:
(Toráh) Recuerda el día del sábado para santificarlo.
(VM) ¶Acuérdate del día del Descanso para santificarlo.
(Vulgate) memento ut diem sabbati sanctifices
Interesante es la palabra como mandamiento “ACUERDATE”, porque antes de la Torá (Génesis-Deuteronomio) y de los profetas, el hombre RESPETABA el día que DIOS SANTIFICÓ.
¿Qué es el hombre para cambiar los tiempos y la ley?
No confundir leyes rituales con morales. Cristo elevó a lo sumo el verdadero concepto del amor, que estaban detalladas en las leyes morales.
Isa 8:20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido. RV60
Dios nos colme de bendiciones, en Jesús. Amén.
http://carlosjulioperezq.blogspot.com/
No estoy de acuerdo contigo, pues haces de este tema una doctrina principal, cuando “la Palabra” no afirma tal cosa; lo que si dice es que debes guardar un día para descansar, porque Dios en el septimo día descanso de su obra.-
Si me detengo a descansar un día, sea cual fuere de la semana, y trabajo durante los seis restantes, para mí se transformará en “dia de descanso”.-
Por otro lado, no había obligación en ir ese día al templo, solamente era descansar, porque también la ley afirma: “Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante del SEÑOR tu Dios en el lugar que El escoja: en la fiesta de los panes sin levadura, en la fiesta de las semanas y en la fiesta de los tabernáculos; y no se presentarán con las manos vacías delante del SEÑOR.(Deuteronomios 16: 16)
Por otro lado Pablo a los romanos les dice: “Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres.
El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir. El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios. Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios.” (Rom 14: 1 a 10).-
Por otro lado escribiendo a los Colosences les dice: “Nadie os defraude de vuestro premio deleitándose en la humillación de sí mismo y en la adoración de los ángeles, basándose en las visiones que ha visto, hinchado sin causa por su mente carnal, pero no asiéndose a la Cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por las coyunturas y ligamentos, crece con un crecimiento que es de Dios. Si habéis muerto con Cristo a los principios elementales del mundo, ¿por qué, como si aún vivierais en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: no manipules, ni gustes, ni toques (todos los cuales se refieren a cosas destinadas a perecer con el uso), según los preceptos y enseñanzas de los hombres? Tales cosas tienen a la verdad, la apariencia de sabiduría en una religión humana, en la humillación de sí mismo y en el trato severo del cuerpo, pero carecen de valor alguno contra los apetitos de la carne.” (Colosences 2: 18 a 23).-
Por último si enseñas a guardar el Sabado, debes tambien enseñar a los hermanos a circuncidarse, pues no puedes separar una de lo otro.-
Hermano, lo importante hoy es LA GRACIA; solo el Espíritu Santo, puede enseñartela; no se encuentra en ningún diccionario, ningún tratado de teología, está en tu corazón si tienes el Espíritu Santo; por tanto decides tú.-
Hola, Saludos en el nombre de Cristo Jesus. Departe del Ministerio Juvenil del Norte les queremos dar la invitacion para visitar y participar en nuestra nueva pagina web: http://www.mjnorth.org. Esperamos que sea de edificaccion espiritual para todos aquel que desee participar. Muchas Gracias y felicidades por su pagina!!!
~ MUBL Daily Cruz-Abreu
Dios les bendiga,
Dice la Palabra de Dios {La Biblia} que debemos guardar los “10 Mandamientos” para que atravez de la obediencia a los Mandamientos sea manifestada la gracia de Dios en nuestras vidas.
Y de esta forma podremos decir que conocemos a Dios.
La gran mayoria de los creyentes en jesús aceptan la vigencia de los Mandamientos, exepto el 4 Mandamiento “El Sabado”.
“Y se atreven decir que conocen a Dios”
La Biblia dice en la primera epístola de el Apostol Juan Cap.1: 3-7
(3) Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus Mandamientos.
(4) El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus Mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;
(5) Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él.
(6) El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.
(7) Hermanos, no os he escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
“Está muy claro”, La vigencia de los Mandamientos es en su totalidad.
Quiza alguna persona el su rasonamiento “humano” para no aceptar esta porcion de la palabra de Dios, dira: “pero eso lo dijo el apostol Juan”.
Veamos que dijo “Jesús”:
Mateo 5:17
(17) No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
Juan 14:23-24
(23) El que me ama, mi palabra guardará: y mi Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada.
(24) El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído, no es mía, sino del Padre que me envió.
“No hay peor ciego, que el que no quiere ver”.
Las palabras de Jesús no necesitan interpretacion. Dijo lo que quiso decir muy claro.
Para amar a Dios no basta solo con decirlo por nuestros labios , se le ama guardando “todos” sus Mandamientos.
El pecado separa al hombre de Dios, si no hay ley, si fue abrogada, no habria pecado.
La Ley de Dios (Los Mandamientos) nos declaran el pecado para que nos volvamos a Dios.
Y cuando nos “arrepantimos” de nuestros pecados y nos “apartamos” de ellos entonces es que se manifiesta en nuestras vidas la gracia de Dios que atravez de la sangre de Jesús y somos limpios de nuestros pecados.
Y ya salvos si decidimos pecar, haí estará la Ley de Dios (sus Mandamientos) para declararnos nuestro pecado y recordarnos que la paga del pecado es la muerte.
“Y no guardar los Mandamientos de Dios en su totalidad es Pecado”
Dios es Claro, es necesario “obedecer a Dios” antes que a los hombres.
Dios les bendiga.
Me gustaria contactar a Ezequias Hernandez, podrian facilitarme el email o al contrario darle el mio? garanel@hotmail.com