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Pay God a compliment! Julio 3, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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author unknown

 Brenda was a young woman who was invited to go rock climbing. Although she was scared to death, she went with her group to a  tremendous granite cliff.  She put on the gear, took a hold on the rope, and started up the face of that rock.  Well, she got to a ledge where she could take a breather.
As she was hanging on there, the safety rope snapped against Brenda’s eye and knocked out her contact lens.  Well, here she is on a rock ledge, with hundreds of feet below her and hundreds of feet above her.  Of course, she looked and looked and looked, hoping it had landed on the ledge, but it just wasn’t there.  She prayed to the Lord to help her to find it. 

When she got to the top, she looked out across range after range of mountains, thinking of that Bible verse that says, “The eyes of the Lord run to and fro throughout the whole earth.” She thought, “Lord, You can see all these mountains.  You know every stone and leaf, and You know exactly where my contact lens is.  Please help me.”

Finally, they walked down the trail to the bottom.  At the bottom there was a new party of climbers just starting up the face of the cliff.  One of them shouted out, “Hey, you guys!  Anybody lose a contact lens?”
Well, that would be startling enough, but you know why the climber saw it? An ant was moving slowly across the face of the rock, carrying it, and saying “Lord, I don’t know why you want me to carry this.  I can’t eat it and it’s awfully heavy, but whatever you want me to carry, I will carry.”

YOU PAY GOD A COMPLIMENT BY ASKING GREAT THINGS OF HIM.

Theresa d’Avila

PRAY!!!!

Prayer is and remains always a native and deep impulse of the soul of man.

Thomas Carlyle

Gloria, gloria aleluya… Junio 27, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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Mi alma se regocija al escribir este e-mail y compartirlo con ustedes.

Dios ha mostrado su amor y misericordia una vez mas y a consolado a un alma trabajaday cansada, su promesa que dice, ” venid a Mi todos los que esteis trabajados y cargados que yo os hare descansar, porque mi yugo es facil y ligera mi carga”.

Gloria a Dios en las alturas, mi alma se regocija y engrandece a Dios por que su misericordia es grande y su amor sobrepasa toda imaginacion.

Mi cunada Juliette Hernandez recibio el don del Espiritu Santo el pasado Domingo y esto es lo que el Espiritu Santo le dice:

Yo hato y desato. Yo agito y sosiego la mar. ¿Por qué dudar de mi grandeza? Estoy contigo y ¿quién podrá causarte daño? Hoy tomo tu lengua para que publiques mi alabanza. Buscaste mi refugio y este es el lugar de mi refugio: mi Iglesia. Ámala, defiéndela, porque ella te ha acogido en su seno para darte abrigo. Tus preocupaciones ponlas en mis manos y descansa ya. Amén.

A wooden bowl Junio 22, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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I guarantee you will remember the tale of the Wooden Bowl tomorrow, a
> week from now, a month from now, a year from now.

>>A frail old man went to live with his son, daughter-in-law, and four-year
> old grandson. The old man’s hands trembled, his eyesight was blurred,
> and his step faltered. The family ate together at the table.
>>
>>But the elderly grandfather’s shaky hands and failing sight made eating
> difficult. Peas rolled off his spoon onto the floor. When he grasped the
> glass, milk spilled on the tablecloth.
>>
>>The son and daughter-in-law became irritated with the mess. “We must do
> something about father,” said the son. “I’ve had enough of his spilled
> milk, noisy eating, and food on the floor.”
>>
>>So the husband and wife set a small table in the corner. There,
> Grandfather ate alone while the rest of the family enjoyed dinner. Since
> Grandfather had broken a dish or two, his food was served in a wooden
> bowl!
>>
>>When the family glanced in Grandfather’s direction, sometime he had a
> tear in his eye as he sat alone. Still, the only words the couple had
> for him were sharp admonitions when he dropped a fork or spilled food.
>>
>>The four-year-old watched it all in silence.
>>One evening before supper, the father noticed his son playing with wood
> scraps on the floor. He asked the child sweetly, “What are you making?”
> Just as sweetly, the boy responded, “Oh, I am making a little bowl for
> you and Mama to eat your food in when I grow up.” The four-year-old
> smiled and went back to work
>>
>>The words so struck the parents so that they were speechless. Then tears
> started to stream down their cheeks. Though no word was spoken, both knew
> what must be done.
>>That evening the husband took Grandfather’s hand and gently led him back
> to the family table. For the remainder of his days he ate every meal
> with the family. And for some reason, neither husband nor wife seemed to
> care any longer when a fork was dropped, milk spilled, or the tablecloth
> soiled.
>>
>>On a positive note, I’ve learned that, no matter what happens, how bad it
> seems today, life does go on, and it will be better tomorrow.
>>
>>I’ve learned that you can tell a lot about a person by the way he/she
> handles four things: a rainy day, the elderly, lost luggage, and tangled
> Christmas tree lights.
>>
>>I’ve learned that, regardless of your relationship with your parents,
> you’ll miss them when they’re gone from your life.
>>
>>I’ve learned that making a “living” is not the same thing as making a
> “life..”
>>
>>I’ve learned that life sometimes gives you a second chance.
>>
>>I’ve learned that you shouldn’t go through life with a catcher’s mitt on
> both hands. You need to be able to throw something back.
>>
>>I’ve learned that if you pursue happiness, it will elude you. But if you
> focus on your family, your friends, the needs of others, your work and
> doing the very best you can, happiness will find you.
>>
>>I’ve learned that whenever I decide something with an open heart, I
> usually make the right decision.
>>
>>I’ve learned that even when I have pains, I don’t have to be one.
>>
>>I’ve learned that every day, you should reach out and touch someone.
>>
>>People love that human touch — holding hands, a warm hug, or just a
> friendly pat on the back.
>>
>>I’ve learned that I still have a lot to learn.!

Un solo amor con dos reacciones! Junio 22, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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El escritor Mark Guy Pearce estaba leyendo un libro
cuando oyó que uno de sus hijos regañó al otro,
diciéndole:

—Tienes que portarte bien. Debes ser bueno, o papá no
te amará.

Pearce los llamó a ambos y le dijo al primero:

—¡Hijo, eso no es cierto!

—Pero papá —replicó el muchacho—, no creo que tú nos
sigas amando si somos malos.

—Los seguiré amando tanto si son buenos como si son
malos —explicó el padre—. Cuando son buenos, los amo
con un amor que me hace feliz; cuando son malos, los
amo con un amor que me pone triste.

Lamentablemente hay muchos padres que no son como
Pearce. En vez de asegurarles a sus hijos que su amor
es incondicional, les enseñan con sus acciones que es
todo lo contrario: un amor que depende del
comportamiento del hijo. Más lamentable aún es que los
psicólogos han llegado a la conclusión que los hijos
forman su concepto de Dios el Padre celestial conforme
al concepto que tienen de su padre terrenal. Es decir,
si un hijo está convencido de que su padre en la
tierra no lo quiere sino sólo cuando se porta bien, y
que por lo tanto tiene que merecer su amor, a ese hijo
le va a costar mucho trabajo creer que Dios es un
padre diferente. ¡Y eso a pesar de lo mucho que
quisiera tener un padre con las cualidades de Dios!

¿Qué clase de padre, entonces, es Dios? En lo que
tiene que ver con nuestra conducta, es un padre que,
como Pearce en la anécdota, nos ama entrañablemente si
somos buenos y si somos malos, con un amor que lo hace
feliz cuando somos buenos y triste cuando somos malos.
Sólo que el amor de Dios, a diferencia del de Pearce,
es perfecto, y Él nunca deja de amarnos perfectamente,
pues lo hace por naturaleza. Es un amor paternal
perfecto dirigido hacia hijos imperfectos, como lo
somos nosotros.

Jesucristo mismo fue modelo de ese amor en su actitud
hacia el apóstol Pedro. Cuando Cristo quiso saber si
sus discípulos de veras lo conocían, fue Pedro quien
respondió: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios
viviente», 1 y con eso hizo feliz a su Maestro. Pero
la noche en que Cristo fue traicionado y juzgado
injustamente, también fue Pedro quien negó haberlo
conocido, con lo cual entristeció a su Maestro. Sin
embargo, después de su resurrección Cristo se esforzó
por mostrarle a Pedro que lo amaba igual que antes,
así como Pedro aún lo amaba a Él. Y luego Cristo
volvió a invitarlo a que lo siguiera como al
principio. 2

Determinemos que de hoy en adelante nuestro amor será
como el amor que le mostró Pearce a su hijo, que no
hacía más que seguir el ejemplo de Jesucristo, que a
su vez estaba siguiendo el ejemplo del Padre
celestial.
—————————————————-
1 Mt 16:15‑16
2 Jn 22:15‑19

El dia del Senor! Mayo 28, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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Pablo Enseñó a los Gentiles Durante el Sábado

Si Pablo deseaba proclamar que el día de adoración, en verdad, había sido cambiado del séptimo día hacia el primer día de la semana, él muy aseguradamente lo hubiese hecho en la siguiente ocasión. Lo siguiente en el libro de Hechos refuta la alegación que el sábado era solamente para los judíos y el domingo era supuestamente el nuevo día de adoración para los Gentiles: “Ellos, pasando de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y entraron en la sinagoga un sábado y se sentaron” (Hechos 13:14). Después de haberle predicado sobre Jesucristo, muchos de los judíos fueron ofendidos. Sin embargo, algunos de los judíos y la mayoría de los Gentiles querían escuchar más sobre el evangelio de Jesucristo. Nota: “Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente sábado les hablasen de estas cosas. Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente sábado se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios” (Hechos 13:42-45).

Si esto fuera verdad, tal como enseñado por los teólogos y creído por millones de los que van a sus iglesias, que el domingo era para los Gentiles, Pablo ciertamente perdió una tremenda oportunidad para enseñarles sobre el domingo. Él les pudo haber instruido a venir el próximo día, el primer día de la semana, y empezar la observancia del domingo en vez de servicios durante el sábado– ¡pero él no lo hizo!

La Gracia de Dios y Observancia del Sábado Van Mano a Mano

La Gracia de Dios no Elimina la Observancia del Sábado

El apóstol Pablo y Bernabé no le enseñaron a los Gentiles que la gracia de Dios había eliminado la necesidad de obedecer el Cuarto Mandamiento. Sin embargo, ¡ellos fueron enseñados a continuar en la gracia de Dios con observancia del sábado! Ya que esto es un asunto muy importante, y las Escrituras claramente revelan que Pablo no enseñó la observancia del domingo [el primer día de la semana], necesita ser repetido: Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente sábado [no el próximo día, domingo--sino el próximo sábado], se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios.”

Esto es increíble, porque el cristianismo de este mundo enseña que si uno observa el santo sábado de Dios que él o ella ha caído de la gracia de Dios. Pero esto no es cierto. De hecho, ¡de estas escrituras podemos ver que Pablo enseñó que la gracia de Dios y observancia del sábado van mano a mano! ¡La gracia de Dios no le da a cualquiera licencia para rechazar el sábado semanal del séptimo día y reemplazarlo con el domingo! Sin embargo, ¡la mayoría de los ministros que observan el domingo hacen la declaración falsa que es a través de la gracia de Dios que ellos tienen la autoridad de rechazar el sábado y proclamar el domingo como el día del Señor! ¡Eso es una mentira! ¡Las verdaderas enseñanzas del apóstol Pablo fue que para poder permanecer en la gracia de Dios, los Gentiles tenían que observar el sábado–no el domingo!

En su epístola hacia los Romanos, el apóstol Pablo enseñó que la gracia establece la ley. Nota: “Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncision. ¿Luego por la fe invalidamos la ley? ¡EN NINGUNA MANERA! ¡Sino que confirmamos la ley! (Romanos 3:30-31).

De nuevo, Pablo lo hace absolutamente claro que el cristiano no puede continuar en el pecado, quebrantado los mandamientos de Dios– incluyendo el Cuarto Mandamiento. Él no deja duda. Nota: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? ¡EN NINGUNA MANERA! Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto [a través del bautismo], ha sido justificado del pecado” (Romanos 6:1-7).

Cuando comprendemos completamente las Escrituras del Nuevo Testamento, no hay ni una indicación que los apóstoles de Jesucristo, incluyendo a Pablo, quien era el apóstol hacia los Gentiles, enseñó nada con respecto la observancia del domingo. En ningún tiempo ellos enseñaron que el domingo reemplazaría el sábado del séptimo día. Por el libro entero de los Hechos, y en las escrituras de los apóstoles, el sábado es apoyado como el día de adoración.

Cuando el apóstol Pablo llegó a Corintios, él enseñó cada sábado por un año y medio. “Y discutía en las sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y a griegos. Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo. Pero oponiéndose y blasfemando éstos, les dijo, sacudiéndose los vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los gentiles.”

“Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga. Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados. Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad. Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.” (Hechos 18:4-11).

De nuevo vemos que Pablo se dirigió hacia los Gentiles, Él no instituyó la observancia del domingo. Tampoco nunca enseñó que el domingo era el día semanal de adoración para los Gentiles.

Si Uno Quebranta Uno de los Mandamientos, Eres Culpable de Quebrantarlos Todos

El mandamiento mayor que es rechazado por el cristianismo de este mundo, es el Cuarto Mandamiento. Sí, tan raro como aparezca, aquellos que rechazan este mandamiento profesaran que guardan los otros mandamientos y declararán que ellos están haciendo la voluntad de Dios. Pero el apóstol Santiago declara que quebrantado aún unos de los mandamientos de Dios es pecado, y trae la misma condenación que quebrantandolos todos.

En su epístola, Santiago demuestra que las enseñanzas de Jesús con respecto el espíritu de la ley no eliminó la necesidad de obedecer en la letra de la ley. Santiago explica que la orden de Jesús a “amar a tu prójimo como a ti mismo” requiere obediencia hacia los mandamientos de Dios. Santiago específicamente se refiere al Sexto y Séptimo mandamientos, y lo hace muy claro que quebrantar cualquiera de los mandamientos de Dios es pecado. “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. Porque cualquiera que guarde toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No mataras. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad” (Santiago 2:8-12).

Lo mismo se aplica al mandamiento con respecto al sábado de Dios, para santificar el sábado del séptimo día. Vamos a examinar la Palabra de Dios: “Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porqué en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó” (Éxodo 20:8-11).

En ningún lugar en la Biblia entera, encontramos un versículo que cambia el día de reposo y adoración, el séptimo día de la semana, sábado, hacia el primer día de la semana, domingo. Han visto algunas Escrituras que han sido mal interpretadas para aparentar que el domingo es el día en cual los cristianos deben de adorar. Sin embargo, cuando esas Escrituras son entendidas correctamente e interpretadas, es bastante claro que Jesucristo no cambió el día de sábado de siendo el séptimo día de la semana hacia el primer día de las semana.

Contrario a las enseñanzas de los teólogos modernos, Dios no ordenó la observancia del sábado solamente para los judíos. En el principio Dios creó el día del sábado, santificando el séptimo día como el día semanal de adoración, cuando no había ni un judío en la tierra entera. Los únicos seres humanos en ese tiempo eran Adán y Eva: los progenitores de toda la humanidad. Fue para toda la humanidad que Dios bendijo y santificó el séptimo día, haciéndolo santo: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el séptimo día [el texto original dice, “el sexto día”]la obra que hizo. Y bendijo Dios al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación” (Génesis 2:1-3).

El séptimo día fue santificado en la creación del mundo. Dios estableció ese día como un tiempo de reposo y el día de adoración desde el principio. Él lo santificó, lo bendijo, y descanso durante él, dándole un ejemplo a la humanidad. Por los siglos, la prueba de esto ha sido preservado en el libro de Génesis, unos dos libros de la Ley. Acuérdate de lo que Jesucristo declaro sobre la Ley: “Porque de cierto os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. (Mateo 5:18).

Dios creó el tiempo. En la tierra el tiempo es medido por el movimiento de la tierra en relación hacia los cielos y la tierra. Mientras los cielos y la tierra existen, el sábado del séptimo día no pasará de la Ley. Por consiguiente, el Cuarto Mandamiento todavía está en efecto y es obligatorio de observar sobre toda la humanidad.

Contrario a lo que el cristianismo de este mundo enseña o lo que la gente practiquen, el domingo nunca ha sido ni será el día del Señor. El séptimo día de la semana, o sea sábado, es el sábado del Señor. Jesucristo enfáticamente declaró que Él es el Señor del día sábado: “El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del sábado” (Marcos 2:27-28). Jesús mismo declaro que Él es el Señor del sábado–el séptimo día de la semana. Por lo tanto, el sábado es el día del Señor–no el domingo.

Algunos Eruditos Entienden Que el Sábado Ha de Ser Observado

Muchos teólogos han interpretado incorrectamente la declaración de Jesús que Él es el Señor del sábado diciendo que esto significa que Él estaba abrogando el sábado por Su autoridad. Esta interpretación de las palabras de Jesús es completamente infundado. Entre los eruditos que entienden el verdadero significado estas escrituras, son los escritores de The Anchor Bible Dictionary [El Diccionario de Ancla Bíblico]. Nota lo que ellos han escrito sobre estos versículos: “Varios tiempos Jesús es interpretado haber abrogado o suspendido el mandamiento con respecto al sábado en las en base de controversias traídas por haber curado durante el sábado y otros hechos. Un análisis cuidadoso de estos versículos no da la creencia a esta interpretación. La acción por los discípulos de arrancar espigas durante el sábado es en particular muy importante en este asunto. Jesús hace una declaración fundacional en ese tiempo en una declaración de antitético paralelismo: ‘El sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado’ (Marcos 2:27). El hecho de los discípulos haber arrancado espigas era una violación contra la ley rabínica de halakhah en cual era prohibido a segar, trillar, beldar, y moler durante el sábado (Sábado 7.2). Aquí de nuevo el sábado rabínico halakhah es rechazado, tal como en otros conflictos con respecto al sábado. Jesús reforma el sábado y lo restaura en su lugar correcto tal como diseñado en la creación, donde el sábado fue hecho para toda la humanidad y no específicamente para Israel, tal como declarado por el judaísmo normativo. …“El Hijo del Hombre es aun Señor del sábado” (Marcos 2:28; Mateo 12:8; Lucas 6:5), indica que el sábado halakhah instituido por hombres no gobierna el sábado, sino que el Hijo del Hombre como el Señor determina el verdadero significado del sábado. Las actividades de Jesús durante sábado ni son provocaciones dañinas ni protestas contra las restricciones legales rabínicas, sino son partes de la proclamación esencial de la unión del reino de Dios en cual el hombre es enseñado el significado original del sábado como el ‘día del Señor’ semanal en cual Dios manifiesta su curación y gobernación sobre el hombre” [El Diccionario de Ancla Bíblico, Volumen.5 páginas 854-55].

Todavía Existe La Observancia del Sábado Para el Pueblo de Dios

Tal como estos eruditos demuestran, los libros del Evangelio no soporta la creencia popular que Jesús abolió el sábado. Sin embargo, como el Señor del sábado, Él enseñó el verdadero significado del sábado y dio un ejemplo para su observancia correcta. Sus apóstoles continuaron a guardar el sábado y enseñaron a los primeros creyentes que lo guardaran, tal como la epístola de Pablo hacia los Hebreos claramente demuestra. El apóstol Pablo escribió esta epístola entre 62-65 d.C, más de treinta años después de la fundación de la iglesia del Nuevo Testamento. En su epístola, Pablo lo hace absolutamente claro que el sábado del séptimo día no había sido abolido. En ese tiempo, existían falsos ministros que estaban enseñando que el domingo, el primer día de la semana, había reemplazado el sábado. Para oponerse a estas enseñanzas, Pablo le dio una advertencia fuerte a los hermanos que rechazar el sábado y aceptar el domingo era un pecado, tal como los hijos de Israel se rebelaron contra Dios en el desierto.

Crealo o no, el Nuevo Testamento demuestra que guardar el sábado y entrando en el Reino de Dios van mano a mano. La comparación entre los Israelitas no entrando a la tierra prometida–simbólico del venidero Reino de Dios– por causa de su desobediencia del mandamiento con respecto al sábado, es dado a los que profesan ser cristianos cuales no entrarán en el Reino de Dios por su incredulidad y quebrantar el sábado. Nota:

“Porque en cierto lugar digo así del séptimo día: Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determinada un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios” (Hebreos 4:4-9).

Pablo no dice, “Queda un reposo para los judíos.” Él claramente declaró, “Queda un reposo para el pueblo de Dios.” El pueblo de Dios incluye a los Gentiles igualmente a los judíos (I Pedro 2:10 y Efesios 2:11-13).

Muchos ministros y teólogos han aplicado el significado contrario a Hebreos 4:9. Ellos completamente han mal interpretado la Versión Reina-Valera 1960 en este versículo, que dice, “Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.” Ellos enseñan que los cristianos no están obligados a observar el sábado por qué Jesucristo les ha dado “reposo” por haberlos liberado de guardar los mandamientos y por eso Él “cumplió la ley” para ellos. Como resultado, ellos son dichos que él o ella ha entrado en un “reposo” espiritual del pecado y no tiene que guardar los mandamientos de Dios. Tal razonamiento es completamente falso. Jesús mismo dijo que Él no vino para abrogar o “abolir” las leyes y mandamientos de Dios, sino para cumplirlos. Tampoco Jesucristo guardó cualquier mandamiento para alguien para creer que están liberados de su obligación de guardarlos. Él dio el ejemplo para nosotros–no para forzarnos sino para liberarnos de cometer pecado (I Pedro 2:21-22, I Juan 3:4).

Cuando entendemos el significado del texto Griego, no hay duda que el Nuevo Testamento apoya la autoridad del Cuarto Mandamiento para cristianos hoy. La palabra Griega que es usada en Hebreos 4:9, sabbatismos, que significa “reposo sabático, observancia del sábado” (Arndt & Gingrinch, A Greek-English Lexicon of the New Testament [Arnt & Gingrinch, Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento]).

Esta definición de la palabra Griega sabbatismos es confirmada por otras autoridades históricas: “Las palabras ‘reposo sabático’ es traducido del nombre Griego sabbatismos , [y es] una palabra única en el Nuevo Testamento. Este término también aparece en el Plutarco para la observancia del sábado, y en cuatro escrituras cristianas poste-canónicas que no están dependiente de Hebreos 4:9” (El Diccionario Ancla Bíblico, Volumen 5, P. 856).

La palabra Griega, sabbatismos es un sustantivo. La forma de verbo de la palabra es sabbatizo, que significa “guardar el sábado” (Arndt & Gingrinch, Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento).

Esta definición de Sabbatizo es confirmada por su uso en el Septuaginto, una traducción Griega del Antiguo Testamento que tiene su comienzo en el tercer siglo a.C. Es llamado el Septuaginto, significando “Setenta” porque los primeros cinco libros fueron traducidos por setenta eruditos que eran judíos de habla Griego en Alejandría, Egipto. Los judíos usaban el Septuaginto en las sinagogas por el Imperio Romano entero, y por los judíos de habla Griego y Gentiles convertidos en la iglesia primitiva del Nuevo Testamento. El apóstol Pablo, hace muchas citaciones del Septuaginto en su epístola hacia los Hebreos. Cuando Pablo usó la palabra Griega sabbatismos en Hebreos 4:9, él sabía que el significado de esta palabra era muy bien conocida a los creyentes de habla Griego en su día. La forma de verbo sabbatizo, que fue usado en el Septuaginto era familiar para los judíos de habla Griego y Gentiles de los tiempos del Nuevo Testamento.

El uso del verbo sabbatizo en Levítico 23:32 en el Septuaginto no deja posibilidad para mal entender su significado. El Léxico Griego Inglés del Septuaginto defina a sabbatizo como “guardar el sábado, a reposar” (Lust, Eynickel, Hauspie). La traducción Española de este versículo en la Reina Valera 1960 debe de decir, “Sábado será a vosotros [el Día de Expiación], y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardareis vuestros sábados.”

La frase “guardareis vuestros sábados” es traducido de la frase Griega sabbatieite ta sabbatta,que literalmente significa, “sabatizar los sábados.” La forma del verbo Griego sabbatizo es en la segunda persona plural sabbatieite, que significa, “guardaras.” Ya que el verbo sabatizar, significa “guardar el sábado,” este verbo es un verbo especial que también relata y defina “guardar el sábado, ”para la orden de Dios para el sábado de la tierra cada setenta años. En el Septuaginto entero, el verbo sabbatizo es un nunca usado para definir el “guardar” de cualquier otra cosa. Sin embargo, siempre es usado en relación a el “guardar del sábado” y “guardar del sábado” solamente. La Reina Valera 1960 debe de traducir sabbatieite, de esta manera: “guardareis vuestros sábados.”

No hay dudaque el verboGriego sabbatizo en Levítico 23:32 está refiriéndose a la observancia del sábado. Este significado se aplica igualmente a la forma sustantiva de sabbatismos, que encontramos en la epístola de Pablo hacia los Hebreos. El hecho que Pablo usó la traducción Septuaginta en su epístola confirmaque el significado la palabra sabbatismos, en Hebreos 4:9, está en acuerdo con el significado de sabbatieite ta sabbata, en Levíticos 23:32. Pablo claramente está apoyando el guardar del sábado, el séptimo día.

El uso de la palabra griega sabbatismos en Hebreos 4:9 contradice la enseñanza que el Cuarto Mandamiento ha sido abolido. Tal como el contexto de este versículo demuestra, la observancia del séptimo día como un día de reposo y adoración es obligatorio para el pueblo de Dios hoy, tal como lo fue para el Israel antiguo. En adición al sábado semanal, los días santos anuales que Dios ordenó, que también son llamados sábados, están incluido en el Cuarto Mandamiento. En la misma manera que verdaderos creyentes están ordenados a guardar el sábado del séptimo día, ellos también están ordenados a observar los días santos anuales de Dios. La iglesia primitiva del Nuevo Testamento guardó los días santos de Dios, tal como determinado por el calendario Hebreo calculado. El apóstol Pablo guardó los días santos y ordenó a los Gentiles convertidos a guardarlos (I Corintios 5:7-8). Ninguno de los apóstoles o los primeros cristianos observaron los días paganos que ahora se llaman la Navidad e Easter (Resurrección en el domingo). Estos días, que originaron en la adoración solar, fueron más luego adoptado hacía el cristianismo, por la influencia de iglesia Romana. Ellas se convirtieron falsas suplentes para los días santos anuales que son ordenados por Dios, tal como el domingo fue un suplente falso para el sábado semanal.

Pablo lleva más allá sus instrucciones, demostrando que tenemos que guardar el sábado o perder salvación. “Porque el que ha entrado en su reposo [guardando el sábado], también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas [cuando el hizo el sábado].

“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo [guardar el sábado, tal como esforzándose entrar en el Reino de Dios], para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el arma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hechos 4:10-12).

¿Qué puede ser más claro? La Palabra Santa de Dios revela que si queremos ser verdaderos cristianos, tenemos que estar amando a Dios el Padre y Jesucristo. Tenemos que estar viviendo por cada palabra de Dios, guardando Sus mandamientos. Así es que vamos a seguir a Jesucristo y las enseñanzas de la Biblia. No hay duda que debemos de estar observando el sábado del séptimo día semanal como el día de adoración y compañerismo.

Sumario

 Hemos visto de la Palabra de Dios estas siguientes verdades con respecto al santo sábado del séptimo día de Dios.

1. Dios hizo el sábado del séptimo día como un día de reposo para toda la humanidad desde el principio de la creación.

2. Abraham guardó el sábado.

3. El mandamiento del sábado fue dado a los Israelitas antes del Monte Sinaí.

4. El mandamiento del sábado es el cuarto de los Diez Mandamientos y somos ordenados de tenerlo en mente.

5. Dios es dueño del sábado- es suyo.

6. Jesucristo fue el Creador del sábado.

7. Jesucristo es el Señor del sábado, que significa que el día del Señor es el sábado, no el domingo.

8. Jesucristo observó el sábado y enseñó y curo durante el sábado.

9. Los apóstoles nunca cambiaron el día de adoración hacia el primer día de la semana.

10. El apóstol Pablo enseñó a los Gentiles a observar el sábado.

11. El apóstol Pablo enseñó que la gracia de Dios y el guardar del sábado van mano a mano.

12. La Biblia en ningún lugar enseña que el sábado fue cambiado hacía el domingo.

13. En el Nuevo Testamento, Hebreos 4:9 es una orden directa para los cristianos guardar el sábado hoy en nuestro día.

14. El guardar del sábado es esencial para salvación y es una señal que amamos a Dios y guardamos Sus mandamientos.

Ahora que usted sabe la Verdad Bíblica sobre el sábado del séptimo día semanal, ¿qué vas hacer? ¿Se arrepentirá de su pecado de quebrantar el sábado y verdaderamente seguir el camino de Dios? ¿O no? ¿Demostrará usted su amor para Dios el Padre y Jesucristo por observando el sábado? ¡La decisión es suya!

Obsesionado por el fuego! Mayo 25, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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Se llamaba John Orr. Era un hombre de cuarenta y tres
años de edad, padre de familia, inteligente, sano y
normal. Lo querían y lo respetaban todos sus
subordinados, y había ganado medallas por su pericia.
No por nada tenía el grado de capitán de bomberos.

Pero el fuego era más que su profesión. Era también su
obsesión. Había llevado diecisiete años pensando en
fuego, soñando con fuego, hablando de fuego y…
encendiendo fuego.

Un día a John Orr lo encontraron prendiéndole fuego a
tres enormes supermercados. De ahí que se sospechara
que era el causante de decenas de incendios pequeños
en una inmensa zona de la ciudad. De bombero había
pasado a ser encendedor.

He aquí un hombre que dio de qué hablar a los
psicólogos y psiquiatras, pues era un modelo de
rectitud e integridad. Pero siempre fue un pirómano.
Por un lado, bombero profesional; por el otro, un
perturbado pirómano.

¿Por qué se le dio por encender fuegos? ¿Por qué hizo
precisamente lo contrario a lo que era su oficio? La
mente humana encierra cosas sumamente raras.

¿Por qué hay personas que atentan contra su propia
felicidad? ¿Por qué es que algunos destruyen lo que
pacientemente y durante años han edificado? ¿Qué hace
que un ser humano haga sufrir a aquellos que más lo
aman?

Sin duda alguna, en ese ser humano hay algo que no
está sano, que no está bien. Alguna imperfección que
lo lleva a hacer cosas anormales. Alguna irregularidad
que lo provoca a hacer cosas locas. Esa es la persona
que está, como dicen algunos profesionales, «en
disfunción».

La Biblia tiene una palabra para definir esta
anormalidad. Es la palabra adikía, que significa
«encorvadura» o «corcova». Es la palabra con que la
Biblia describe el pecado. Nos dice la Biblia que por
el pecado de Adán y Eva transmitido a todos los
descendientes de esa primera pareja, toda la humanidad
está en adikía, es decir, en torcedura, en
malformación, en deformidad, en pecado.

Sin embargo, fue precisamente para sanarnos de esos
males morales, psíquicos y espirituales que vino
Cristo al mundo. Él perfeccionó una salvación eterna y
gratuita, una salvación que regenera, transforma y
libera. Y cada uno de nosotros tiene pleno derecho a
pedir y a recibir esta gran salvación. No sigamos más
en adikía. Librémonos de esa disfunción. Cristo desea
enderezarnos espiritualmente.

Favorite Mother’s day story Mayo 23, 2007

Posted by El Discipulo Amado in Lectores.
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So, we had this great 10 year old cat named Jack who just recently died. 
Jack was a great cat and the kids would carry him around and sit on him 
and  nothing ever bothered him. He used to hang out and nap all day long on 
this  mat in our bathroom. Well we have 3 kids and at the time of this story 
they were 4 years old, 3 years old and 1 year old. The middle one is Eli. Eli
really loves chapstick. LOVES it. He kept asking to use my chapstick
and then losing it. So finally one day I showed him where in the bathroom I 
keep my chapstick and how he could use it whenever he wanted to but he 
needed to put it right back in the drawer when he was done. 

Last year on Mother’s Day, we were having the typical rush around and try 
to  get ready for Church with everyone crying and carrying on. My two boys 
are  fighting over the toy in the cereal box. I am trying to nurse my little
one  at the same time I am putting on my make-up. Everything is a mess and
everyone has long forgotten that this is a wonderful day to honor me and 
the amazing job that is motherhood.

We finally have the older one and the baby loaded in the car and I am 
looking for Eli. I have searched everywhere and I finally round the 
corner  to go into the bathroom. And there was Eli. He was applying my 
chapstick  very carefully to Jack’s . . . rear end. Eli looked right into my eyes 
and said “chapped.” Now if you have a cat, you know that he is right–their 
little butts do look pretty chapped. 
And, frankly, Jack didn’t seem to mind. And the only question to really
ask  at that point was whether it was the FIRST time Eli had done that to the cat’s behind or the  hundredth.

And THAT is my favorite Mother’s Day moment ever because it reminds us
that  no matter how hard we try to civilize these glorious little creatures,
there will always be that day when you realize they’ve been using your 
chapstick  on the cat’s butt.